Sumérgete en la historia de la Costa Brava en un refugio donde el tiempo parece haberse detenido.
Este hotel-monumento es una joya de la arquitectura mediterránea que ha sabido conservar la elegancia de la aristocracia europea.
Cada rincón exhala arte y artesanía, ofreciendo una privacidad absoluta entre jardines señoriales y el azul cristalino de S’Agaró.